Alcachofas de bote al ajillo

Alcachofas de bote al ajillo

Alcachofas en aceite Receta siciliana

La presencia de limón y pan sirve para dejar las alcachofas claras y privarlas de su parte ligeramente ácida. Como si fuera una «maceración». Luego se retira el pan y el limón y se cocinan sólo las alcachofas, como indica la receta.

Deshuesar los muslos, cortar la carne en dados y enharinarlos. Calentar la mantequilla en una sartén con dos cucharadas de aceite, añadir la chalota picada, los dientes de ajo enteros y pelados, los ramilletes de tomillo y finalmente el guiso de alcachofas.

A continuación te explicamos cómo hacer chips de zanahoria al horno picantes para un aperitivo sabroso y saludable. Pruébalos con pimentón y canela o utiliza tus especias favoritas. También es perfecto como acompañamiento sabroso.

Alcachofas en aceite botulínico

Las alcachofas al natural son muy fáciles de preparar y le proporcionan una sabrosa conserva que puede utilizar en cualquier momento, como guarnición o aperitivo, lista para condimentar a su gusto, o como ingrediente básico de una excelente ensalada o primer plato. Prepare tarros de 250 g para que se consuma todo el tarro cada vez que abra uno.

Paso 4Condensar los tarros de cristal y las tapas sumergiéndolos en agua hirviendo durante unos minutos o en un horno a 120º durante 20 minutos. Utilice siempre tapas nuevas que garanticen un cierre hermético;

Paso 6Comienza a llenar los tarros alternando cada capa de alcachofas con ajo fresco picado y menta. Repita la operación con cada capa. Comprimir y cortar en cuñas las alcachofas sin deshacerlas, deteniéndose a unos 2 centímetros del borde.

Paso 7Verter el agua con el vinagre utilizado para remojar las alcachofas previamente de manera que cubra completamente las alcachofas, añadir un puñado de sal y cerrar el tarro de cristal con su tapa esterilizada;

Pasta con alcachofas en aceite

Una vez listos, guarde los tarros en un lugar fresco, lejos de fuentes de calor o de la luz solar directa. Etiquete siempre sus conservas con la fecha de producción, algunas pueden durar hasta 2 años perfectamente. Una vez abierto el tarro, guárdelo en el frigorífico y consúmalo en 2-3 días.

Y como ahora sabemos cómo evitar los riesgos del botulismo, podemos preparar con seguridad unas conservas que no pueden faltar en una mesa bonita y rústica, como delicioso entrante o guarnición.

Hervir el agua y el vinagre en una cacerola, luego añadir sal y sumergir las alcachofas en ella. Cuando todo empiece a hervir de nuevo, dejarlas cocer durante unos 5/6 minutos. Llegados a este punto, escúrrelos bien y colócalos en un paño limpio, deja que se sequen bien, mientras preparas los tarros esterilizándolos como hemos explicado antes.

Una vez transcurrido este tiempo, escúrralos y déjelos enfriar. Mientras tanto, mezclar la guindilla picada, el ajo picado y unas hojas de menta fresca con el aceite de girasol, añadir las berenjenas y dejarlas unos minutos para que cojan sabor.

Receta de alcachofas en aceite

1. Empieza por esterilizar los tarros (para 1kg de alcachofas necesitarás unos 3, dependiendo del tamaño) en agua hirviendo durante 10 minutos. A continuación, prepara un bol grande con agua, zumo de limón y una cucharadita de sal.

6. Llegados a este punto, se puede decidir si simplemente se sellan los tarros o se pasteurizan para eliminar completamente la carga bacteriana. Aunque el aceite se conserva solo, recomiendo pasteurizar los tarros. Colocarlas en una cacerola grande, separándolas con un paño de cocina para que no se astillen al tocarse, llenarla de agua y llevarla a ebullición. Hervir durante 10 minutos y dejar enfriar los tarros en el agua.