Arroz con pulpo portugues

Arroz con pulpo portugues

Primeros platos – Curso de cocina

El verano pasado tuvimos el placer de ser los invitados a cenar de nuestro amigo Giovanni, un muy buen cocinero y escritor gastronómico que lleva años viviendo en Lisboa. Para la ocasión, además de otras muchas delicias, el excelente Giovanni nos obsequió con este exquisito risotto con pulpo, una receta típica portuguesa que nos gustó mucho. De vuelta a casa, le pregunté a nuestro amigo si me permitía compartir su receta en el blog y muy amablemente accedió. Aquí está.

Colar y llevar el caldo de pulpo de nuevo a ebullición, añadiendo un poco de sal gruesa. Mientras tanto, lave bien el pimiento; córtelo por la mitad y retire el tallo, las semillas y los filamentos blancos. Cortarlo en pequeños cubos. Empezar el risotto poniendo un chorrito de aceite en una cacerola y sofreír el puerro picado. Añade el pimiento rojo, fríelo brevemente y luego vierte el arroz, tostándolo durante unos minutos.    Desglasar con el vino blanco hirviendo. Empezar a añadir el caldo caliente y cocinar el risotto. Hacia el final, añadir los trozos de la cabeza del pulpo.    Sazonar con sal y añadir un poco de perejil picado. Servir el arroz con los tentáculos a la plancha o, si se tiene tiempo y ganas, rebozados.

Comida callejera de 1 dólar que puedes probar en varios países

Primer plato: Arroz de Polvo.  Limpiar el pulpo y cocerlo en agua hirviendo con sal durante 45 minutos. Escurrirlo y cortarlo en trozos, reservando el líquido de cocción. Limpiar los tomates y los pimientos y cortarlos en tiras finas. En una cazuela de barro (si es posible) se mezclan el ajo y la cebolla con los pimientos, los tomates, la sal, la pimienta y la guindilla, se añade el caldo de pulpo y luego el arroz, cocinándolo al dente.

Postres: Bolo Mimoso (pastel de almendras). Escaldar las almendras, pelarlas y molerlas hasta hacerlas polvo. Calentar el horno a 180°C. Mezclar los huevos con el azúcar y parte de la fruta confitada, las almendras y la ralladura de limón, junto con una pizca de canela. Poner la mezcla en un molde y luego en el horno durante 30 minutos. Mientras tanto, preparar el glaseado con las claras de huevo batidas, el azúcar glas y un poco de agua. Una vez listo, sacar el pastel y espolvorearlo con el glaseado, añadiendo más fruta confitada y dejando enfriar la cobertura.

PULPO CON BATATAS RECETA PORTUGUESA FÁCIL

Limpiar bien el pulpo, eliminando la parte «viscosa» y batirlo para ablandarlo. Lavarla bajo el grifo y sumergirla en agua hirviendo con la cebolla pequeña y un poco de aceite. Cocer el pulpo hasta que esté blando. Mientras tanto, fríe la otra cebolla, el ajo picado y el fondo de la sartén cubierto de aceite.

Cuando la cebolla empiece a dorarse, añadir el pulpo cortado en trozos, la hoja de laurel sin el filamento interior y un poco de perejil. Se fríe bien y se añade poco a poco el vino blanco. Sazonar con sal y pimienta recién molida y cocinar durante 10 minutos. Añadir 3 tazas del agua de cocción del pulpo, previamente colada, y llevar a ebullición. Sazonar con sal, añadir el arroz y dejar que se cocine.

ARROZ DE POLVO – risotto de pulpo: el punto de encuentro de Portugal

La situación geográfica y la conformación física de Portugal han sido elementos esenciales en el desarrollo de la cocina portuguesa. Las llanuras del sur del país, los grandes pastizales y las zonas boscosas constituyen el hábitat ideal para la caza, una gran fuente de alimento. La agricultura y el océano Atlántico son otros dos recursos fundamentales.

En el pasado, en Portugal, comer carne y aves a diario era un privilegio de las clases altas. En la Edad Media, encontrar carne en la mesa era un acontecimiento que sólo ocurría en la casa de un noble. En el Renacimiento, un plato especial, consistente en carne asada con guarnición de pollo, era el entrante de los banquetes reales.

Los restaurantes portugueses tienen costumbres particulares. Nada más sentarse a la mesa de un restaurante en Portugal, le ofrecerán aperitivos, que consisten en surtidos de queso y salami, aceitunas, gambas, pan, mantequilla o paté de atún o sardinas. Si no quieres pagar el canon, estos aperitivos deben ser rechazados.