Escribir en tercera persona ejemplos

Ejemplo de 3 personas

Actualización 2021: El artículo que vas a leer es de 2018. Desde entonces he publicado tres exitosas novelas históricas. Si quieres un ejemplo práctico de cómo manejar el punto de vista, los adjetivos y demás, te recomiendo que consultes la página Mis novelas, donde hay avances (el primer capítulo de cada obra) descargables en formato Pdf.

Hoy tratamos la diferencia entre Tercera Persona Externa (TPE) y Tercera Persona Interna (TPI). Es una diferencia que a veces es grande, a veces sutil, a veces inexistente. Supongamos que quiero escribir que Ticio piensa algo sobre Cayo. Utilizando la tercera persona, hay dos formas posibles.

Las partes subrayadas son las del narrador omnisciente. Las partes que no están subrayadas de ninguna manera están escritas en tercera persona (a veces externa, a veces interna). Las partes en negrita están en primera persona.

En el tercer y último artículo sobre el POV utilizaremos la primera persona. Veremos cómo es recomendable para los autores inexpertos y cómo permite que vuelvan a surgir juicios explícitos que habíamos ahuyentado con el Narrador Omnisciente.

El extranjero

La voz que elegimos para usar representa un yo específico que nos informa de los acontecimientos que han tenido lugar. El «yo» en cuestión cuenta algunas cosas y omite otras, dando a la historia un sentido y una dirección precisos. Si hubiera escrito mi novela en tercera persona, lo que hubiera comunicado habría sido muy diferente.

Tendemos a decidir si utilizamos un personaje dentro de la narración, que ha vivido directamente la historia que cuenta o ha sido testigo de ella, o un yo neutro, impersonal y externo que da cuenta de lo sucedido a los demás.

Las aventuras de Tom Sawyer

Estas expresiones pertenecen a un narrador omnisciente, no a un narrador limitado en tercera persona. Debemos recordar que estamos atados a la percepción del personaje. Por lo tanto, hay que evitar lo que en la ficción se llama un agujero negro: si la escena implica que el personaje se duerma o se desmaye, hay que estar preparados para interrumpirla, o confiar la mirada a otro personaje.

En las descripciones ambientales, lo mismo. El autor tiende a menudo a olvidar que ha adoptado un punto de vista interno y se encuentra oscilando entre dos situaciones diferentes. Algunos escritores dan cuenta de su visión personal, sobre todo cuando describen un lugar real, que conocen y en el que han vivido. Otros, sin embargo, se sienten como Manzoni y empiezan a divagar como un narrador omnisciente. En ambos casos, el lenguaje utilizado no refleja el carácter.

Artículos similares5 consejos para optimizar la colaboración con el editor3 de noviembre de 2021¿Qué comunica nuestra escritura? 1 de julio de 2021Escribir desde la pasión hasta el rendimiento13 de diciembre de 2020Escribir con intención artística22 de noviembre de 2020

Traductor en tercera persona

Esto significa hablar con el lector, escribir un texto y contar los acontecimientos a través de los ojos de alguien que los vive. Usted está en el centro del episodio, del hecho mencionado en la novela, en el artículo, en la novela.¿Qué ventajas tiene esta elección estilística?

¿Hay alguna desventaja? Ciertamente, escribir en primera persona te limita al aquí y al ahora. Es difícil retroceder en el tiempo o desplazarse a otro lugar. Lo mismo ocurre con la descripción de lugares y situaciones: el estilo inmediato de la escritura creativa vale la pena.

Al escribir en primera persona, hay que recordar dos conceptos fundamentales: el Ego narrador, que cuenta la historia, y el Ego narrado. Es decir, el protagonista. A menudo, aunque escribamos en primera persona, estos elementos no coinciden.

Así que, como bien puede entender, escribir en primera persona no significa ser estilísticamente menos válido. A menudo es una opción de conveniencia, pero también un canal obligatorio si se quiere dar suspense y tensión a la narración.

Hay que recordar siempre cómo se escribe en tercera persona: hay que prestar mucha atención a los pronombres, que deben seguir siempre la fórmula decidida de antemano (por tanto, él, ella, él, ella, ellos, ellas, etc.) evitando los de primera y segunda persona.